Apoyo


Buscando hacer pie con una mano en el piso y el cuerpo en la cama.

Cómo quien quiere la calma que deja en las piernas el agua del río, que sube en sangre el frío, frena en la nuca y apaga el pensar.

Que abre el camino, que brotan al aire helechos verdes de los ojos despejados.

Que no importa que estés mareada, que no importa que estés mareado.

Que ahora es diciembre y que ahora es soleado. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

No quiero desilusionarte pero...

Domingo

Cuando el silencio no es una respuesta